Por fin en Plano! O en Dallas, como quiera llamarse...
El día ha sido agotador, o mejor dicho los dos ultimos dias, no se si lo que dormimos en el avion puede contarse ocmo descanso.
En fin, partiendo desde el principio
20 de Agosto, mañana:
Nos despertamos y con todo el cansancio que conlleva dormir mal un mes, nos quedamos abrumados de lo que aun quedaba por empacar y ordenar. No empacar para llevarnos a USA, sino para guardar en bodega y dejar para mis padres.
Corriendo en Frenesí haciendo lo mas que se podía en las pocas horas que nos quedaban en Chile, ahi quedó nuestra idea de tomarnos el ultimo día con calma. Gracias a la inmensa ayuda de Tobias y mi hermana la cosa avanzó mas rápido, y tuvimos tiempo de almorzar algunas pizzas tambien con Alfredo antes de partir.
Mi padre llego a las 4, pero de todas formas no pudimos salir antes de las 4:30 de la tarde. Teniamos hora de llamada en el aeropuero a las 7 PM
Llegamos tipo 5, y Oh, sorpresa!, Juampi y Narmo nos esperaban, riendose a carcajadas de que el jeep de mi padre parecía equeco, con 4 maletas y 4 bolsos de mano. Descargamos el auto y mi padre fue a estacionar mientras nosotros hacíamos la fila. No pude hacer carreras de carritos :(, pero logré un drift que en mi ignorancia creo que salió muy bien.
En fin, volviendo al tema. Dejamos las maletas en los counter, con la bendicion de que no había nadie en la cola. Al punto que Narmo pidio que esperaramos dos segundos para sentir que efectivamente tuvimos que esperar algo.
Pesamos las maletas cruzando los dedos y de maravilla ninguna tuvo sobrepeso, aunque para la risa, las maletas de Gonzalo estuvieron mas pesadas que las mias, al punto que una pesó 22.9 Kg, y al sacarla la balanza marcó -0.1Kg.
Terminado el ultimo grna estrés de Santiago, vemos que llegó mi Tía y mi Primo y nos sentamos a disfrutar un café y un sandwich (en mi caso) antes de partir. Todos se rieron al verme pedir sandwich a pesar de que había almorzado, pero la ansiedad me ganaba y no había nada con chocolate que me tincara.
Durante todo llegó mi suegre y el hermano de gonzalo, así que el grupo aumentó en la conversa como si nada pasara, como si nadie se estuviera despidiendo para irse al otro lado del mundo.
Finalmente llega el odioso momento de decir adiós. Nos acercamos a la entrada para Interpol y logro mantenerme mas o menos entera hasta ver a mi hermana destrozada. Las lágrimas me corren y la abrazo tan fuerte como puedo, tratando de darle fuerza, de darme fuerza a mi y que sienta detrás de todas esas lágrimas lo emocionada que estoy. Ya empezando a llorar no paro hasta que pasamos la revision y el detector de metales. He dejado a mi parentela atrás, solo con mi marido a mi lado. Un compañero que nunca ha dudado de mis ideas locas y ahora está a mi lado sonriendo agotado.
La espera al embarque se hizo eterna, no sabía que hacer. Pero el momento llego y con una sonrisa llorosa vimos las luces de Santiago alejarse por ultima vez. Decíamos adiós a nuestro Chile natal, dispuestos a partir la gran aventura, con el corazón pesado pero lleno de esperanza y coraje.
Del vuelo realmente no hay mucho que decir, esperaba algo mas movido. Si es mencionable que tanto la cena como el desyuno estuvieron increibles. Gnoccis para la cena y omelete de pollo con tomate mas panqueques para el desayuno.
Lo que si estuvo entretenido fue la pausa en Lima. Teniamos una hora y media para hacer el cambio de avión, pero por supuesto a los dos se nos olvido que hay una hora de diferencia entre Santiago y Lima. Ya nos verían a los dos casi corriendo por el terminal, cada uno con 16 kg de peso buscando la puerta de embarque pensando que perderiamos el vuelo para despues darnos cuenta que teniamos una hora de sobra.
En fin... el sueño me gana y con eso termino el resumen del viaje. Mañana serán los dos primeros dias en Dallas Fort-Worth.
Saludos a Chile y muchos abrazos!